lunes, 16 de enero de 2017

Propuesta para un nuevo modelo de lotería


Esto podría ser uno de los boletos de la lotería futura. Si son grandes habría quién los utilizara como póster, y pegarse en el dormitorio o en el salón.  También se podrían coleccionar. Sin duda, además de el premio que incluye la loteria, al ser coleccionable se abriría una nueva actividad económica. Lo importante es que sean chulos, que el mismo boleto tenga su propio encanto, de tal manera que adopte múltiples funciones más allá del impuesto voluntario atribuido a la lotería actual. Sea lo que sea, la nueva lotería será un boleto hacia el futuro.


Una lotería basada en el no-derroche


Presento este proyecto de lotería alternativa, basado en una lotería del no-derroche, con el fin de que sea implementada por gobiernos éticos de vecinas de ámbito municipal o estatal, ante la nueva realidad del mundo, esto es, ante un mundo de recursos limitados y cada vez más escasos. Al mismo tiempo este proyecto es una propuesta artística. Puede cambiar estéticamente la ciudad, nuestras acciones, nuestro entorno. Desde que el arte descendió, por ejemplo,  del pedestal o del lienzo, ha adoptado múltiples formas y tomado muchos espacios. También quiere hacer política. Formar parte de la vida cotidiana, tener sentido, significarse.  Convertirse en un invento social.

Posible prototipo de un boleto de lotería futura


La lotería futura es un invento social perfeccionado,  acorde a la nueva realidad.

Convertirse en un invento social; como lo ha sido la seguridad social, la sanidad universal o la educación pública, la prestación por desempleo, o en un futuro próximo la renta básica universal e incondicional. La lotería alternativa que propongo quiere convertirse en un nuevo invento social, afectar a la realidad de la vida cotidiana de los individuos, así como a la propia vida social, si es que su tiempo ha llegado. Decir, que este nuevo modelo de lotería podría implementarse inmediatamente. Es una lotería futura, pero técnicamente puede realizarse en este mismo instante.



Una lotería cualitativa

 De la lotería cuantitativa actual a la lotería cualitativa futura.  Una es acumulativa y la otra es expansiva.  Mientras el agraciado de la lotería del pasado se replegaba sobre sí mismo, en la lotería del futuro despliega sus potencias sobre la sociedad. La lotería futura es una nueva infraestructura, y a la larga afectará a nuestro pensamiento y mirada sobre el mundo.

La lotería futura produce un salto cualitativo, más que cuantitativo en la vida de los individuos.


Diferentes maneras de conseguir los boletos para una lotería futura

El boleto inclusivo

 Hay diferentes maneras de conseguir un boleto de la lotería futura. El más sorprendente es aquel en el que, por el solo hecho de ser ciudadano, cualquiera juega: "Todo el mundo juega, aunque no quiera"  La lotería es un reflejo del modelo de sociedad en la que se vive. Por el hecho de existir, participamos en la vida social, estamos jugando. En la lotería propuesta, ocurre exactamente lo mismo. Por el simple hecho de ser ciudadano, adquieres un boleto. Nadie tiene que ir a comprarlo, se le es asignado al nacer. Si usted es agraciado con algún premio, la administración de lotería se encargará de comunicárselo.

la lotería futura es inclusiva: todos participan en ella, aunque no quieran.

Pero también hay otras formas de adquirir la fortuna de la lotería futura. Por ejemplo; al realizar cualquier actividad orientada al bien común, desde plantar un árbol,  barrer las calles, o donar libros a la biblioteca, por ejemplo. Al participar en la mejora de lo común, se entra en juego inmediatamente. Todos entramos en juego, nadie es excluido.

Plantar un árbol podría permitirte participar en la lotería futura


Como cualquier otra lotería, el boleto de la lotería futura también puede comprarse. Para ese día esperamos que dichos boletos puedan adquirirse en cualquier lado.

Los boletos de la lotería futura se podrán comprar en cualquier lado, también en estos quiosquitos que he diseñado para la ocasión. Aunque lo importante es que el vendedor sea feliz en su interior.


Cómo se financia la lotería futura

Mediante impuestos al derroche, a las actividades contaminantes, excluyentes, no colaborativas, que deterioren la salud, que generen aislamiento o  desigualdades, así como una tasa a las transacciones financieras. También puede financiarse mediante donaciones y mediante la tradicional compra del boleto de lotería.

Premios

Los premios son el reflejo del tipo de sociedad que se desea. El premio no es cuantitativo, sino cualitativo. Es un premio que permite desarrollar las potencias latentes del individuo, y que más tarde acabarán revertiendo también en el conjunto de la sociedad. De hecho, el premio consiste en múltiples premios para el agraciado. No hay segundos ni terceros premios.

El premio podría consistir en:

- Una renta incondicional mensual suficiente, no inferior al umbral de la pobreza,

 Con el fin, si lo desea el agraciado, de obtener tiempo libre mediante el cual sacar a la luz sus potencialidades. Este ingreso será compatible con otras rentas siempre y cuando no superen en cuantía el premio. Ya hemos dicho que este premio no es acumulativo.

- Un piso en usufructo.

 La sociedad permite al agraciado el uso de un piso que no puede enajenarse ni alquilarse, y que pasará de nuevo a la sociedad tras el fallecimiento del agraciado. En él , el agraciado podrá relajarse, olvidarse de hipotecas o rentas de alquiler. Esta tranquilidad permitirá al beneficiario trabajar creativamente, estudiar, prepararse, sacar lo mejor que hay en él. Le ayudará a obtener más tiempo, más tiempo libre si lo desea. Volvemos a comentarlo, este es un piso que no podrá acumularse. Es un piso de uso. Si ya tiene uno, deberá elegir. Recuerdo que este premio no es para tener más, sino para ser más.

- Acceso al transporte

 Abono transporte anual intermodal para toda la vida, autobús, metro, tren, e incluye una cantidad limitada de viajes anuales en taxi, así como una bicicleta o patinete, a elegir por el agraciado. No sólo supondrá un sustancial ahorro energético y medioambiental, sino que a la larga evitará alguna de las enfermedades derivadas de la vida moderna. 

- Acceso a museos y exposiciones

Tarifa plana para todos los museos, teatros y exposiciones del gran Mandril, incluido el museo de cera.

- Acceso al saber

 Matricula y cuotas mensuales gratuita para todo tipo de enseñanzas o cursos, de cualquier índole, que decida realizar a lo largo de su vida el agraciado, eso, o al menos un descuento del 98%.

- Un espacio para la libre creación

Un escritorio lo suficientemente grande para acumular papeles, rotuladores, acuarelas, libros... con su respectivo flexo. Se entiende que en ese lugar ocurrirán cosas.Si nuestro agraciado decide convertirse en inventor o escultor, quizá necesite un estudio o taller para desarrollar sus nuevas habilidades.

- Comida garantizada

Menú del día garantizado. Ya no estará forzado a la compra a diaria o a cocinar con desgana. Dispondrá de más tiempo libre para sus cosas. Cosas que más tarde podremos todos disfrutarlas.

- Posibilidad de un viaje anual cada siete años 

Se iniciaría así, por fin, la posibilidad de comenzar a viajar de verdad, en vez de practicar el turismo insostenible de masas. En un viaje así seguro que es posible conocer a las gentes del país, hablar su idioma, e integrarse. Por fin uno se vuelve viajero y regresa diferente, con nuevos saberes que puede compartir con sus conciudadanos. creo que este tipo de premio, mejora la calidad estética del viajero, y su deplorable aspecto de invasor neocolonial.

- Posibilidad de asociacionismo

 Somos seres políticos, pero para hacer política en cualquier ámbito, barrio, trabajo, o donde sea, es preciso tiempo. El premio puede conseguirse mediante la lotería futura, pero siempre queda la excusa del coste económico del estar asociado. Ya no habrá excusas.  El premio será la cuota anual pagada a una o dos de una de las organizaciones o asociaciones a las que el agraciado decida unirse.

- Un altavoz manual para hablar ante las masas en la vía pública.

Nos parecía que poseer un altavoz podría ser muy chulo. Que todos dispusieran de ello cambiaría la fisionomía de la ciudad. No solo encontraríamos a predicadores evangelistas, sino también a poetas, humoristas contando chistes y/o políticos arengando a las masas. El agraciado podría ser lo que deseara. 


Un premio en constante mejora extendiéndose a toda la población

Esto es la lotería futura, o al menos un borrador de ello. Puede contener estos premios o puede contener muchos más. Lo importante es que se extienda a toda la población y permita por fin la posibilidad de ser libres, rechazar el trabajo forzado, si es eso lo que deseamos. Realizar una existencia más atractiva. Por otra parte la lotería del porvenir es más económica que la lotería actual. Todos los premiados son agraciados, pero no todos reciben el premio: repito por enésima vez que el premio no es acumulable. Permite al agraciado decidir, esto es, ser libre, y sacar a la luz sus potencias ocultas. Y sobre todo, compartir con el resto de la sociedad los saberes, los conocimientos, y habilidades adquiridos gracias a este fenomenal premio. Es una lotería sostenible y democrática. Ahora hace falta saber cuales serán esos valores democráticos.



lunes, 2 de enero de 2017

Disertaciones sobre el rostro del mal


 Aquí os dejo la conferencia integra, aunque breve, ante un pequeño auditorio, quizá microscópico, en el que diserté sobre el rostro del mal.

 Algunos  apuntes sobre el rostro del mal


No sé cómo a nadie se le ha ocurrido antes. Desde que tengo uso de razón, las gentes de todo el mundo, en plazas, familias o trabajos, han deseado buenos deseos a los otros, ya sean sus seres queridos o al resto de la humanidad para el año que entraba, y sin embargo, todos esos buenos deseos no han servido para nada. No han funcionado. La pregunta que deberíamos hacernos es la siguiente: ¿por qué no ha funcionado?

Año tras año felicitando, recibiendo felicitaciones, brindando por los mejores deseos, y sin embargo, como año tras año, nos hacemos cada día más viejos.



Al parecer no funciona. El deseo de felicidad no trae más felicidad, pero podría ocurrir lo contrario. Se te desea salud, y sin embargo te encuentras más viejo, te salen pelos en la espalda, se mueren  tus seres queridos, te rompes el brazo montando en bicicleta o te deja la novia. A veces ocurre todo esto al mismo tiempo.  En las nocheviejas previas a cualquier guerra, se brindaba por el amor y la paz. Esto es muy interesante, ¿podría ocurrir que el deseo de amor, paz y felicidad, trajera su contrario?, ¿cómo saberlo?

"En las nochevieja previa a cualquier guerra, se brinda por la paz mundial"

¿Por qué cuando deseamos a  alguien lo mejor, le sucede lo peor? Es asombroso que nadie lo haya investigado hasta hoy. Quizá sea una casualidad, o bien podría ser que el mal se nos parezca disfrazado bajo la apariencia del bien. El mal nunca se va a presentar diciendo "Hola, soy el mal" Sino quedaría al descubierto.


 Hay vídeos en internet que muestran al dictador y asesino Franco deseando un buen año nuevo. ¿Podría el mal utilizar nuestro sombrero, nuestros calcetines, nuestras mismas palabras?

 El mal no puede llegar en plena nochevieja y decir "Os deseo lo peor para el 2017". Si el mal fuera sincero, hace tiempo que ya no existiría. Estaría identificado, y el resto de la población mundial estaría prevenida. Así que el mal empleará el diccionario del bien para expresarse, incluso su sombrero o calzoncillos. El mal te sonreirá y te deseará lo mejor, pero en realidad te estará deseando lo peor. El problema estriba en la imposibilidad de distinguir claramente al bien del mal, al menos por sus palabras, solo podremos reconocerlo por sus hechos. 

He decidido experimentar con mi propio cuerpo. Para empezar dejaré de comer las uvas de la suerte, para ver qué ocurre, si ocurre algo


Me propongo realizar un experimento para resolver este enigma. Un experimento con mi propio cuerpo. El experimento es sencillo, se trata de no celebrar la nochevieja. Esto es, de no tomarse las doce uvas de la suerte: podrían ser en realidad las uvas de la mala suerte. Este año no he deseado a nadie feliz año, no he deseado la paz mundial. Si en este periodo en el que no he deseado el bien a nadie, me ocurrieran bastante más accidentes que en años precedentes o a mi familia le sucedieran cosas horripilantes, entonces, debería replantearme mi hipótesis y sopesar la posibilidad de abandonar el planeta Tierra, más que nada porque significaría que nos encontramos en el peor de los mundo posibles. Pero si ocurriera lo contrario, esto es, que al no felicitar a nadie, al comerme las uvas de la suerte, ocurriera que me encontrara con el mejor año de mi vida, significaría el descubrimiento de una maravillosa herramienta con la que poder transformar la realidad. Si fuera así, tendría que ponerla a disposición de la humanidad. El potencial de intervenir en la realidad gracias a este descubrimiento, es enorme, podría no tener fin.



Nadie nos muestra la estadística sobre la gente que muere al año atragantada por las uvas de la suerte

Sin embargo, tengo una pequeña duda. Si felicitar a la gente provoca el mal, al menos uno puede ganarse amigos e integrarse en sociedad, aun a riesgo de aproximarnos al juicio final. Por el contrario, si no felicito a nadie con el fin de salvar al mundo, muchos me mirarán mal, y ganaría enemigos por doquier. Estas enemistades pronto generarían tensiones y violencias, y finalmente la guerra. Lamentablemente, aunque sea cierto que desear el bien diese mala suerte, y no desearlo, buena, el resultado finalmente sería el mismo.




 
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