¡TERRIBLE!

lunes, 13 de mayo de 2013

Precisiones para la creación de un rey

Todo lo que ocurre en el planeta es porque no existe imaginación. Si hubiera llegado la imaginación a eso que llaman pueblo y al mismísimo poder, hace mucho tiempo que la monarquía hereditaria hubiera dejado de molar. Sin embargo no todo está perdido, pues yo todavía conservo algo de imaginación, así que quiero hacer una pequeña propuesta al país. Sería un nuevo modelo de monarquía. Una monarquía mediante concurso-oposición. Y creo que podría molar, y molar mucho.

Monarquía mediante concurso oposición

La monarquía que propongo todavía no ha sido ensayada, pero sin duda supera a la vieja monarquía hereditaria, a la república presidencial, o a la inexistente monarquía electiva.  Solo hay una cosa mejor que la monarquía mediante oposición, y es la elección  del monarca o del presidente a través de un sistema infalible: el azar.

La mejor fórmula para explicar mi proyecto al país es mediante un diálogo, en formato de entrevista, durante una rueda de prensa. No prometo encontrarme lo suficientemente ingenioso, creativo y graciosillo para ser tenido en cuenta. Estoy bastante cansado. Tengo que estudiar, décimas de fiebre,  la alergia me está matando, y además tengo ir a currar. 

Rueda de prensa

Dominguet ha convocado a todos los medios de comunicación para hacer pública su propuesta denominada "Precisiones para la creación de un rey" Asombrosamente han acudido muchísimos periodistas. Así que durante un rato Dominguet se expondrá, y después, se retirará a un armario

Dominguet: Muchas gracias por acudir, mi nombre es Dominguet , el creador de este proyecto mediante el cual, si es adoptado por el estado,  podríamos dotarnos de un rey mediante el sistema de concurso oposición. ¿Qué les parece?

Periodista de El Mundo: ¿Podría ser más preciso?

Dominguet: Desde luego. Lo primero que necesitamos es aprobar unas bases y después convocar el proceso selectivo

Periodista de El Mundo: ¿Nos podría explicar cuales serán las bases para poder llegar a ser rey?

Dominguet: Yo me inclino más por abrir un debate público, donde se vaya aportando, por todas, propuestas para ser rey, cómo nos gustaría que fuera, si es necesario que tenga estudios, o si debe correr los cien metros lisos en menos de diez segundos. Pero como tenemos prisa,  he escrito un breve borrador de lo que podrían ser las bases para elegir un rey

Periodista del Público: ¿Podría leernos algún fragmento?

Dominguet: Por supuesto. Aunque yo me inclino por una monarquía por azar, la urgencia de los tiempos me empuja a desarrollar un modelo más acorde con los usos y costumbres del estado y los gustos de la peñuqui, aunque he introducido algunas aportaciones propias, es decir, al contrario de las oposiciones actuales donde siempre encontramos algún factor limitante, como la titulación, la altura, la nacionalidad o la edad, en las bases que propongo tan solo encontraremos el siguiente requisito para ser rey. Os lo leo:

Requisitos

"Podrá ser rey cualquiera"

Periodista de la Gaceta: ¿Cualquiera? ¿No le parece excesivo?

Dominguet: Para nada, lo importante es que el individuo que deseé ser rey, supere las pruebas y realice las funciones exigidas en la convocatoria. 

Periodista de la Razón: ¿Cuales serán las pruebas que deberá superar el futuro rey?

Dominguet: Para ser rey se deberán acreditar al menos 70 horas anuales de trabajo social. Por ejemplo; repoblar montes, limpiar las calles, bajar a la mina, recoger la basura...No solo será un requisito para acceder a la condición de rey, sino que formará parte de sus funciones en cuanto firme su nombramiento.

Periodista de ABC: Pero las condiciones que propones  incapacitarán a buena parte de la población para ser rey

Dominguet: De ninguna manera. Cualquiera si se lo propone puede dedicar siete horas al mes a barrer las calles de la ciudad. Se lo aseguro, no es tan difícil. 

Periodista de Diagonal: ¿Es necesaria alguna otra prueba más?

Dominguet: Sin duda. Un examen de chino, árabe, euskera, catalán, gallego e inglés. Y deberá saber montar en bicicleta o patinete. Incluso memorizar un poema de Walt Whitman.

Periodista de ¡Terrible!:  ¿Se le realizará una entrevista personal?

Dominguet: No, tan solo deberá someterse al suero de la verdad. Todo lo que diga será publicado una vez al año en toda la prensa escrita del país. Pero bueno, esto no es un prueba, sino una de sus funciones. Eso si, deberá de ser capaz de escribir él mismo un discurso para el día de año nuevo. Da  igual el tema, lo importante es que no copie. 

Periodista de Le Monde Diplomatique: ¿Qué funciones más tendrá que asumir?

Dominguet: Yo había pensado que podría vivir en un piso de alquiler, estatal, con lavandería comunitaria

Periodista de El Pais: ¿Cuál será su sueldo?

Dominguet: Mil euros, por supuesto, que se actualizará según el IPC












miércoles, 8 de mayo de 2013

Hacia el primer gobierno de subnormales del mundo

¡Necesitamos un gobierno de subnormales!

No es fácil seleccionar imágenes de subnormales para ilustrar este artículo sin que amplios sectores de la población se sienta ofendida, o que algunos de mis amigos me dejen de hablar. Así que me he decidido por esta imagen, seleccionada al azar.

Mi propuesta es la siguiente,  una fórmula jamás ensayada hasta ahora. Se trataría de la formación del primer gobierno de subnormales del mundo. 

Confío más en mi gobierno de subnormales que en cualquier otro gobierno. En realidad cualquier gobierno de subnormales da muchas más garantías que los tradicionales gobiernos de expertos y sabios, que suelen ser bastante más peligrosos y que suelen llevar al país al desastre. Tengo pocos argumentos, es cierto, para defender mi tesis. No por nada, sino porque me encuentro recién levantado. Ahí van:

En primer lugar: debemos confirmar lo que todos ya sabemos pero que no nos atrevemos a declarar; los sabios y expertos no son tan sabios y expertos como ellos dicen, o como certifica, algún tipo de papel emitido por otro experto 

En segundo lugar: los subnormales no son tan subnormales como nos dicen los expertos

En tercer lugar: los test que certifican la subnormalidad están diseñados por expertos

En cuarto lugar: los test que certifican el conocimiento están diseñados por expertos

En quinto lugar: un hipotético test diseñado por subnormales para certificar el conocimiento de los expertos, sin duda, haría resbalar a los expertos por la resbaladiza pendiente de la subnormalidad

En sexto lugar: un gobierno de expertos, induce a la pasividad. Dado que los gobernantes saben, delegamos en ellos hasta que el desastre se hace inminente

En séptimo lugar: un gobierno de subnormales induce a la acción. Como nadie quiere ser gobernado por subnormales, los ciudadanos se involucran en la esfera política. Nadie quiere que un subnormal decida por él. 




domingo, 5 de mayo de 2013

Llegada del espíritu santo a Mandril


(Como no he encontrado ninguna fotografía del espíritu santo a su llegada a Mandril, iba a dejar que este me guiara con el fin de hacer un retrato de él,  dibujándole mediante un boli bic azul. Pero el espíritu santo, que es muy sensible, se ha enfadado)

El espíritu santo en Mandril

Mucha gente cuando se entera de que fui tocado a la edad de ocho años por el espíritu santo en la frente, me pregunta que forma tenía. Yo les digo que el espíritu santo  llevaba camisa a cuadros, pantalón vaquero y gafas de culo de botella, y que después desapareció en la espesura del parque

Una vez que un niño es tocado por el espíritu santo en el parque comienza a suspender la gramática. Hasta ahí todo es normal. Todos sabemos de escritores y sofistas tocados por el espíritu santo, pero no hay ningún caso conocido de gramáticos tocados por este. El problema de ser tocado por el espíritu santo es que uno comienza a decir, escribir, o dibujar cosas raras. La explicación más común determina que es el espíritu santo es el que escribe, dibuja o habla en ocasiones a través del niño. Un niño muy inteligente tratará de ocultar el cacho de espíritu santo que lleva encima, no sea que le comiencen a medicar. Algunos estudios sugieren que el espíritu santo es sensible al alcohol, las drogas, los antipsicóticos, y al sueño. El espíritu santo  puede ser muy creativo cuando el hombre o el niño duerme, pero es muy poco productivo. 

Nos enteramos por la prensa, de que hoy ha llegado el espíritu santo a Mandril. El titular en el diario "El País" es el siguiente: 

"¡El espíritu santo ha llegado a Mandril!"


Durante los próximos cuarenta y cuatro años, que es el periodo en el que aparece el espíritu santo en la ciudad -con sus gafas de culo botella, su camisa a cuadros y su pantalón vaquero- habrá un incremento espectacular de artistas, es decir, de niños tocados en la frente por el espíritu santo, un día soleado, en el parque. Pero también aumentará el porcentaje de fracasados escolares en las estadísticas del gobierno. Hoy es el día. Si usted quiere un artista en la familia, acuda corriendo al parque ahora mismo, y deje que se le acerque este asombroso ser antes de que se retire en la espesura del parque. Después no habrá remedio.  





sábado, 4 de mayo de 2013

Instrucciones para el uso de centrales nucleares milimétricas

Instrucciones

Las centrales nucleares milimétricas son muy pequeñas y se fabrican en serie. Usted puede comprarlas en un gran supermercado, en la sección de productos reducidos, y conseguir que iluminen su casa, a un precio relativamente económico.

Una central nuclear milimétrica apenas ocupa el espacio de una moneda, y sin embargo, pueden suministrar energía los 365 días del año. Su uso está destinada a familias monoparentales. Si usted tuviera más de dos hijos y un perro, deberá añadir otra central nuclear más a su cesta de la compra. Estas centrales nucleares miniatura se ponen en funcionamiento mediante un interruptor y necesitan uranio enriquecido 239 en pequeñas dosis como combustible. La venta de uranio en escamas se suministra en farmacias. Si manipula el uranio, deberá ponerse guantes de fregar y utilizar unas pinzas para arrancarse el pelo de las cejas. Las centrales nucleares milimétricas no son demasiado peligrosas. En caso de accidente nuclear, la fuga de radiación solo afectará al salón de su casa. Si abre las ventanas, podrá dejar que la radiación escape al exterior.  Los desechos radiactivos perduran en el ambiente más de cincuenta mil años, pero no preocuparse demasiado, lo más probable es que usted no llegue a existir tanto tiempo. Si no sabe que hacer con los residuos radiactivos puede enterrarlos en el parque o verterlos por el desagüe. Si usted lee atentamente las instrucciones observará que la radiación puede generar mutaciones. A veces nacen niños con la cabeza muy grande y muy inteligentes. 


lunes, 29 de abril de 2013

Un hipotético futuro

Esta pequeña historia transcurre en Mandril, en un hipotético escenario futuro. Dominguet se ha hecho mayor y tiene todo el pelo blanco. No es posible precisar cuantos años tiene, ni en que año nos encontramos. Lo único que sabemos es que esta canción ya no está de moda: "El casero" de Malarazza

En cualquier caso, siempre podemos confiar en la suerte


Un hipotético futuro


Los alquileres en Mandril han caído. Sin embargo el número de viviendas vacías sigue aumentando a pesar de que hace años que no se construye ninguna. Los protagonistas se encuentran en Mandril, y asombrosamente comparten piso. No es una comedia de situación, pero podría serlo.

Dominguet: ¿Donde estamos? ¿Qué me ha pasado? Ah, si, han pasado los años y me encuentro en un futuro hipotético. ¿Y tú, quién eres? 

Compartiente: ¿Yo? Comparto piso contigo. Contigo y con cinco personas más

Dominguet: La verdad que el nombre es precioso "Hipotético futuro". Suena muy bien

Compartiente: Si..bueno...si tú lo dices...

Dominguet: ¿Y cómo es que compartimos piso? La ultima vez que estuve en Mandril allá por 2013 los precios de los alquileres y las viviendas en general estaba cayendo. Así mismo había un miles de viviendas vacías que no se conseguían vender...¿Seguimos en la misma situación?

Compartiente: Por supuesto que no. La realidad ha cambiado, pero se sigue largando la gente de la ciudad. Y sí, Mandril está lleno de pisos vacíos, pero aún así no tenemos más remedio que compartir piso, y lo hacemos tanto por necesidad como por principios. 

Dominguet:  Uff, el hipotético futuro tiene una pinta bastante destroyer. Explicate mejor, ¿Vivo con cuatro viejos melenudos?

Compartiente:  Te equivocas. Vives con cuatro melenudos viejos, y un barbudo calvo. Nada te contaré sobre si tenemos o no tenemos dientes

Dominguet: Jajaja ¡Vaya futuro! Bueno, cuéntame, ¿cómo he llegado hasta aquí?

Compartiente: Claro, tronco...¿recuerdas cuando  los inmigrantes comenzaron a largarse de la ciudad y muchos de los jóvenes? 

Dominguet: Si, claro

Compartiente: No lo decían en la prensa, pero claro, era un factor que inevitablemente nos iba a llevar a una espiral negativa. Como ocurrió en Detroit. Por muy bien que fuera la economía estatal, que no lo estaba, una ciudad con un millón menos de habitantes, por mucho marketing, o por muy bien situado que estuviera un supermercado junto a un atractor,  al decrecer el número de clientes, solo podía hacer quebrar el negocio. Una vez iniciado el crecimiento negativo poblacional, no era fácil revertirlo, y claro, este factor despoblacional no se encontraba solo, venía acompañado por otras movidas bastante interesantes

Dominguet:  Imagino que lo típico, lo que todo el mundo sabía y que no se actuaba de ninguna manera

Compartiente: El relevo generacional. La muerte de la peñuqui nacida en el baby boom, dejó a su paso más piso vacíos aún y menos población. Recuerda que esta generación ya no tenía cuatro hijos como la de sus padres,  la media era uno o dos. Y no solo eso, la caída de la esperanza de vida general, la desinversión en los espacios comunes y la venta de los hospitales, ha conseguido que  muramos antes. Y así ha vuelto a aumentar el número de pisos vacíos

Dominguet: ¿Y ya está?

Compartiente: Queda otro elemento. 

Dominguet: ¿Una guerra bactereológica quizá, que mata personas pero que deja los pisos intactos?

Compartiente: Creo que no, no me suena, pero podría haber pasado Lo que sí ocurrió es que tras la llegada al pico del petroleo en 2005 el precio del petroleo continuo subiendo. Esto encareció los costes de todo, y también de los pisos. A pasear de lo económico de los pisos de alquiler y la cantidad de pisos vacíos,  un obrero no podía vivir solo en un piso

Dominguet: ¿Yo creía que en Mandril no había obreros? Pensaba que todos eran ejecutivos y clases medias

Compartiente:  En realidad en Mandril había de todo, pero nadie los veía, desde lumpenproletarios, obreros,  y bastantes  imbéciles también, que me resultan muy difícil de clasificar

Dominguet: ¿Y les daba miedo vivir solos?

Compartiente: Jajaja En realidad si. Era imposible afrontar los gastos que generaba un piso individualmente. Y ya no te estoy hablando del precio del alquiler, de las hipotecas, ni de las tasas, de lo que estoy hablando es del pago de la luz, la calefacción, el agua...

Dominguet: Y entonces formamos comunas de barbudos viejos

Compartiente: Si lo quieres llamar así. Lo cierto es que al compartir piso se abrió un nuevo factor de despoblamiento de pisos

Dominguet: Jajaja

Compartiente: ¿De qué te ries?

Dominguet: ¡Vaya hipotético futuro!

Compartiente: Tú ríete, pero incluso mantener un piso vacío, en el mejor de los casos, era una lacra

Dominguet: Y los viejos se agruparon por primera vez en la historia

Compartiente:  Pues si, por necesidad o por principios, y por ambas cosas a la vez. Algunos incluso nos preparamos psicologicamente para afrontar el fin voluntario de nuestra existencia

Dominguet: ¿Preparándose para convertirse en viejos bomba que explotaran ante el paso de los tanques?

Compartiente:  Nunca se llegó a tanto. Simplemente nos preparamos ante la llegada de las enfermedades asquerosas y las demencias

Dominguet: Jajaja. Por lo tanto, el suicidio programado conllevará a la aparición de un nuevo factor que dará un nuevo impulso a la despoblación de la ciudad y al aumento de pisos vacíos

Compartiente: No estaría tan seguro

Aquí amiguitos se acaba la exposición de este pequeño esbozo de un hipotético futuro. Me resulta imposible precisar si esto es un futuro precioso o temible, lo cierto es que existen múltiples futuros. Cualquier acción se vuelve incontrolable y hace que el futuro cambie a cada instante. Hay miles de determinantes que actúan sobre la realidad. A veces lo que parece que nos llevará al bien, se torna en mal y viceversa. Esto no quiere decir que nos dejemos arrastrar por la inacción, claro.  La inacción es el paso primero para que la vida se convierta en tragedia. A pesar de todo, es la acción el único remedio conocido contra la tragedia.





sábado, 27 de abril de 2013

Sobre la vida del calamar gigante

A veces, cuando me aburro de mi calamar gigante, me meto en la bañera con mis peces microscópicos. Ellos creen que soy un dios, pero solo soy un hombre


Curiosidades del calamar gigante


Desde que se consiguió meter un calamar gigante en una pecera, todo el mundo tiene un calamar en casa. Hace unos años los mandrileños tenían el calamar encima de la televisión, pero desde que las teles son planas, las peceras se han visto relegadas a ocupar otros lugares del salón, a no ser que alguien muy inteligente construya la primera pecera plana del mundo, similar a un libro, y consiga encerrar a un calamar gigante en su interior.

Veo todos los días a mi calamar encerrado en la pecera y siempre le saludo. Cuando veo que se agita más de lo acostumbrado, le echo miguitas de plancton deshidratado y se las come todas. Mi calamar desconoce absolutamente que su existencia es una tragedia. Ha nacido en cautividad, como nacieron sus padres, y desconoce la vida en el mar. Alguna vez he estado hablando con él sobre la vida. 

 "Hola calamar, que triste estás"- Le digo,  y le doy pastillas de prozac, y él se las come todas

La existencia de los calamares gigantes en la ciudad es una tragedia. Viven encerrados en una pecera y les gustaría vivir en el campo, y no les mola el mar. Cuando se enfadan, se agitan dentro de la pecera y esta se mueve, y a veces, se cae del mueble bar. Hay días, al volver del trabajo,  que encuentro a mi calamar gigante muerto sobre la alfombra y la pecera hecha mil pedazos, pero no me importa porque compro otro. La vida de los calamares gigantes es una tragedia. Viven una vida que no es la suya y no pueden escapar, pero sueñan el sueño de tener una nave espacial.




jueves, 25 de abril de 2013

Mi posición sobre el consumo de carne humana

Declaración del autor el día que fue llamado al ejército

La página siguiente de la misma declaración

Posiciones sobre el consumo de carne humana


Me gusta la carne humana. Lo reconozco. Soy partidario de su sabor, y sobre todo de no excluirla de mi dieta. Su sabor me recuerda a la carne de cerdo durante algunos días del año. Otros días sin embargo, me sabe a la carne de rata.

Aún así, el consumo de carne humana se encuentra siempre acompañada de polémica. El debate actual, se centra en sí es moral  o no matar a un ser humano para comérselo, y qué trato debe recibir un hombre hasta el día de su muerte y despiece.

Hubo un tiempo en el que se abarató tanto la carne humana que todo el mundo podía comer hombre o niño una o dos veces al día. Durante esa época comenzaron a publicarse los primeros estudios que revelaban que la carne humana podía ser perjudicial para la salud si se consumía más de una o dos veces a la semana. Mientras tanto, el desarrollo de la técnica permitió que los seres humanos engordaran velozmente, y por lo general, se los sacrificaba antes de cumplir los 14 años de edad, dado que sus carnes eran mucho más tiernas que la de un ser humano adulto.

La polémica se abrió ante la cuestión de si el sufrimiento y el dolor ocasionados al ser humano durante su cría y sacrificio, podrían afectar al sabor de su carne. Y efectivamente, el cuerpo de un ser humano que permanecía la mayor parte de su existencia asustado y sometido a altos niveles de estrés, liberaba toxinas que empeoraban su sabor, y que más tarde se incorporarían a  la cadena alimenticia. Se demostró también que las carnes un ser humano de vida apacible, eran de mejor calidad, pero de un precio sensiblemente superior. Si; para que el sabor de la carne humana mejorara cualitativamente era preciso que el hombre fuera feliz. El principal problema que nos encontramos para que el hombre alcanzara la felicidad, era su libertad. Para que el hombre fuera feliz debía ser libre. Pero el hombre no podía ser libre, entre otras cosas porque nuestra dieta se lo impediría siempre. De acuerdo, el ser humano jamás alcanzaría la libertad ni la felicidad, pero al menos conseguimos que el hombre se creyera feliz, esto es, libre. Esto implicó el desarrollo técnico de las ilusiones. Los pasos dados fueron lentos, al principio con la inclusión del hilo musical en el matadero, y años después con la creación de ciudades amables en sustitución de la estabulación de hombres y mujeres en campos de engorde



lunes, 22 de abril de 2013

Diálogo con mi Yo interior

No tengo ninguna foto de mi Yo interior, ni ganas de dibujarlo. Pero he encontrado esta fotografía para ilustrar el dicho popular que dice que "La vida engendra vida", si, de acuerdo, pero también accidentes de tráfico

Diálogo con mi yo interior

De vez en cuando, cuando el autor de este periódico  ha bebido y fumado demasiado, se despierta  en mitad de la noche alarmado por su yo interior. Hoy reproducimos la conversación que tuvo Dominguet y su yo interior durante la siesta

Yo interior: ¡Vas a morir!
Dominguet: (Despertando sobresaltado) ¡Eh! ¿Donde estoy? ¿Qué ocurre?
Yo interior: ¡Vas a morir!
Dominguet: ¿Quién eres tú?
Yo interior: Soy tu yo interior, ¿no me reconoces?
Dominguet:  ¿Y me despiertas así, tratando de asustarme? Esta noche dormí poco y mal, estoy intoxicado, déjame en paz, necesito dormir treinta minutos más
Yo interior:  Despierta, despierta ¡Vas a morir!
Dominguet: No, no voy a morir, ¡voy a dormir!
Yo interior: ¿Recuerdas el artículo sobre cómo ser centenario? Comes demasiados bollos y vives bajo un estrés constante. Comes bollos, fumas cigarros, bebes café y cerveza, eso es fatal. Imagina que te estalla una vena.
Dominguet: ¿Me va a estallar una vena, precisamente ahora? Yo pensaba que me iba a caer encima un meteorito
Yo interior: ¿Un meteorito?
Dominguet: (Incorporándose algo sobre la cama) Si, va a caer un meteorito y me va a arrancar la cabeza, ¿no te alegra?
Yo interior: No, no me alegra
Dominguet: Pues debería alegrarte. Pasaría automáticamente a ser inmortal.
Yo interior: Pero si tú eras el que decías que el fin de la vida era el fin del todo
Dominguet: Si, pero permanecería vivo en la memoria colectiva y en las hemerotecas ¿A cuanta gente recuerdas que haya perdido la cabeza por el impacto de un meteorito?
Yo interior: ¡A nadie!
Dominguet: Precisamente. No existe documento alguno que narre tal suceso, porque jamás ha sucedido. Y por supuesto, puede ocurrir en cualquier momento, quizá en el intervalo de esta conversación. Lo importante es que no escueza demasiado. Y claro, ser el primero en algo, aunque sea perdiendo la cabeza por un meteoro incandescente, me haría sobrevivir a la muerte,eso si,  bajo la forma de un chiste. 
Yo interior: No es muy consolador que digamos
Dominguet: ¿Quieres que te consuele?
Yo interior: No
Dominguet: Pues te voy a consolar
Yo interior: Si insistes...
Dominguet: Una amiga me dijo que no existe la muerte,que solo existe la vida
Yo interior: ¿Y te lo creiste?
Dominguet: Sin embargo es cierto. Nadie existe cuando se muere, es una de las singularidades de la muerte, uno deja de existir
Yo interior: Pues vaya
Dominguet: Y eso nos lleva a determinar que si la muerte no existe,entonces, la vida es TODO
Yo interior: ¿Y es necesario decir TODO en mayúsculas?
Dominguet: Si, por supuesto
Yo interior: ¿Lo es TODO?¿Aunque viva una décima de segundo o viva cien años?
Dominguet: Muy bien, vas comprendiendo
Yo interior: No me convence.Y no me convence porque entonces la vida es algo despreciable... 
Dominguet: ¿Despreciable? 
Yo interior: Despreciable en términos absolutos, quiero decir
Dominguet: Me dejas más tranquilo
Yo interior: Dices que cien años y un segundo son exactamente lo mismo, es decir, un destello fugaz, y ni siquiera. En realidad existir, es como no haber existido. Es más, en realidad la vida no existe
Dominguet: Si, se mire como se mire es bastante absurdo todo
Yo interior: Totalmente. Absurdo y atroz. 
Dominguet: Super atroz. Si observas bien, la vida solo puede existir mediante el horror, es decir, matando y comiendo. Seré más claro: no podemos comer piedras, son indigestas, y contienen pocos nutrientes. Un adulto es el resultado de una cadena de horror, muertes y digestiones. Un hombre no es más que un asesino en serie.  Aunque reconozco que es más poético decir que "La vida se nutre de la vida"
Yo interior: Jajaja
Dominguet: Si te consuela tengo otra frase guardada en el bolsillo, la oí en una película...
Yo interior: Dispara...
Dominguet: "La muerte es lo último que va a pasar en tu vida"
Yo interior: Ni antes, ni en medio. La muerte siempre ocurre al final
Dominguet: ¿Y ahora, me dejarías volver a la siesta?
Yo interior: Vale, ¿pero nos volveremos a ver, no?
Dominguet: Claro hombre, ya sabes que te quiero mucho
Yo Interior: ¡Hasta luego Dominguet!
Dominguet: ¡Hasta luego!

Dominguet y su yo interior se despidieron con un "¡Hasta luego!", pero debieron hacerlo con un "¡Hasta nunca!", porque minutos despúes hizo aparición en escena un meteorito que entró por el lado superior derecho del escenario que arrancó la cabeza a Dominguet. Lamentablemente, contradiciento la tesis de Dominguet, este no acabó siendo inmortal, ni se hicieron chistes ni canciones en su memoria. Eso sí, consiguió un minuto de fama de menos de sesenta segundos













jueves, 18 de abril de 2013

¡La vía rápida hacia el envejecimiento!


Hay una caída permanente en el precio de la juventud. Sorprendentemente, esta bajada del precio cada vez es más cara. En la imagen, algunos agentes de bolsa. 

¡La vida rápida hacia el envejecimiento!

El descubrimiento más importante en Mandril y que ha  transformado profundamente todas las relaciones interpersonales, es la posibilidad de intercambiar juventud por vejez, y viceversa. Originalmente este intercambio tan solo se podía hacer mediante el sexo, es decir, a través de la ingesta de semen en buen estado. Lamentablemente los prejuicios de la época y las alergias, impidieron que se hiciera muy popular este sistema. Así que se investigó en las tranfusiones, y más adelante en el desarrollo de pastillas. La técnica sin embargo ha dado un paso más allá; por fin se podrá intercambiar la juventud mediante monedas.

Se determinó que por el solo hecho de existir, todo mandrileño obtendría setenta monedas de la juventud al nacer, y que al morir, tendría acumuladas setenta monedas de la vejez. Por cada año que pasara, se le quitaría una moneda de la juventud y se le entregaría una moneda de la vejez, y en cuanto tuviera las setenta monedas de la vejez en el bolsillo, caería fulminado.  En teoría todos los mandrileños morirían a los setenta años. Pero solo es una teoría. 

Por suerte se permitió intercambiar monedas de la juventud por monedas de la muerte, de tal manera que si usted quisiera vivir algunos años más, tan solo tendría que conseguir algunas monedas de la juventud. Si Mandril fuera un lugar hermoso, nadie intercambiaría monedas de la juventud ni de la vejez, y moriríamos a los setenta años, pero gracias a dios, Mandril no es un lugar hermoso. Para obtener la juventud, tan solo es necesario arrebatársela a otro. Por un lado la juventud se puede comprar, pero a un precio escandaloso. No todo el mundo tiene acceso a la compra de la juventud. Por lo general, un sector importante de los mandrileños entregan su juventud a cambio de nada, pero no de una forma amorosa, por cariño, porque desean que el otro, un amigo, sus padres, alguien a quien se quiere pueda vivir unos años más. No, los mandrileños entregan su juventud a cambio de existir. Es decir, se ha conseguido mediante un sistema absolutamente ingenioso, que aquellos que tienen monedas de juventud, no puedan fijar el precio de la juventud. Por pura necesidad, venden su juventud, a unos precios establecidos por otros  En las calles de Mandril es posible encontrar jóvenes que aparentan sesenta y cinco años, y que pronto morirán. En realidad es el negocio del siglo. No es tanto como dicen "aprovecharse de la necesidad". Para poder aprovecharse de las ventajas que ofrece la necesidad, lo que precisamos es la existencia de la misma necesidad. Para mantenerse artificialmente joven durante mucho tiempo,  lo que se precisa es mantener artificialmente el estado de necesidad. Es imposible entonces renunciar a la juventud y a cambio de ello vivir la mitad de la existencia sin  trabajar, lo que ocurre es exactamente lo contrario y es lo que hace que Mandril sea un buen lugar para nacer en el seno una familia apropiada. Quien puede comprar la juventud jamás envejece ni muere. Quien puede comprar la juventud, jamás trabajará. 




miércoles, 17 de abril de 2013

¡Practique el escapismo mental y fúguese de la realidad!


Boceto de lo que podriamos encontrar si desmaterializace a un enemigo


¡Haga desaparecer a su enemigo!

Asesinar a mis enemigos no es fácil, me lo impide la cobardía y la moral.  Y como no puedo matar al presidente, a mi casero, ni a mis jefes, me entretengo imaginando que de repente desparecen sus cuerpos, y solo quedan sus zapatos, los pantalones y el sombrero. Como si fueran hombres invisibles, seres sin sustancia, vacíos, sin mente, sin alma y sin voz 

Me gustaría que todo mandrileño pudiera disponer de este poder y eliminara a sus enemigos a su antojo convirtiéndoles en ridículos espantapájaros andantes,  pero me preocupa que la ciudad acabe siendo habitada por seres sin sustancia y sin cuerpo, vagando por las calles de Mandril. Si, yo firmaría ahora mismo una petición que solicitara "¡Todas las armas para el pueblo!", pero a veces pienso que si el pueblo tuviera un subfusil dispararía contra mis vecinos y contra mi.  El problema estriba en la falta de un método para identificar a nuestros enemigos, o quizá es que carezcamos de una regla nemotécnica muy sencilla para no olvidar jamás a quién debemos desintegrar.  Construyamos ese método. Seamos partidarios de la libertad, aunque la libertad no sea partidaria de nosotros. Entreguemos entonces al pueblo la facultad de desmaterializar a sus enemigos, mientras este pueda conservar sus pantalones.

 Sin embargo otros dias me entretengo imaginando que no desaparecen los cuerpos de mis enemigos, sino tan solo sus camisas. Si, quizá sea mejor así, entreguemos al pueblo  la facultad de desintegrar las camisas de sus enemigos, mientras este pueda conservar su cuerpo.



lunes, 15 de abril de 2013

Cómo ser un trabajador feliz



Curso acelerado para evitar la caída de la felicidad en las encuestas

¡No más trabajadores tristes!

Nuestro gobierno se encuentra muy preocupado porque el FBN, es decir, la Felicidad Bruta Nacional sigue cayendo. La estadística demuestra que el número de trabajadores infelices ha vuelto a aumentar. 

Pero nuestro gobierno sabe muy bien como acabar con la infelicidad. No, no hace falta un sueldo digno, ni un techo para vivir, ni una sanidad pública, ni plazas abiertas ni fuentes. Lo que precisan los mandrileños es una terapia. Había pensado el gobierno en aplicar algunos estímulos a la economía, es decir, algunas descargas eléctricas a la cabeza de los trabajadores en cuanto caigan en depresión.  También el gobierno había pensado en aplicar cachiporrazos a la cabeza de los trabajadores en cuanto estén tristes. Se trata en realidad de una terapia que podría hacer desparecer nuestra tristeza. El mecanismo sería el siguiente, en cuanto alguien cayera en la melancolía, el gobierno le solicitaría el documento nacional de identidad y le impondría una multa de 300 euros. Es cierto que igual no acabamos con la tristeza, pero ante la amenaza de una multa por estar triste, seguramente sonreiríamos más a menudo. Lo importante es que de la sensación de que nos lo estamos pasando muy bien. Como último recurso el gobierno podría acabar con los trabajadores. No, no digo que los vaya a asesinar, eso no lo hacen los gobiernos. Lo que podría hacer el gobierno es cambiarles de nombre. En este periódico lo hemos dicho muchas veces: las palabras son mágicas. Si usted cambia el nombre de "trabajador" por el de "profesional", automáticamente crece su autoestima. De repente se ven ante el espejo diferentes, más interesantes. Con tan solo cambiarles de nombre alcanzarán ese lugar que deseaban. La curva de felicidad volverá a crecer,eso si,  a la misma velocidad que crece la curva de la idiotez




domingo, 14 de abril de 2013

¡Cómo ser un temible escracher!

Guía del escracher moderno

Las palabras tienen un poder inconmensurable y de consecuencias trágicas cuando se usan en la esfera pública. Un ejemplo; un juez, un día, pronuncia una sola palabra, esto es. "¡Culpable¡" y un hombre es condenado a muerte. En realidad ese juez es un mierda, no tiene cojones ni ovarios suficientes para matar al reo golpeándole en la cabeza con su poderosa maza de magistrado.

Sin embargo, si usted un día camina por la calle y se encuentra a un juez en un callejón oscuro y le grita "¡Culpable!" le aseguro que a ese juez le ocurrirá algo. Lo más probable es que acabe cagándose en los pantalones. Si, las palabras son mágicas. Las palabras cambian la realidad. Una vez pronunciadas la realidad comienza a moverse y se pone en marcha la acción. Nadie sabe con seguridad que puede ocurrir cuando se pronuncia una palabra, ni donde ni cuando se detendrá la acción, si es que alguna vez se detiene. Pero para que sean efectivas las palabras y se inicie la acción deben ser pronunciadas en el espacio público y con el interlocutor lo más próximo a usted. Si usted grita "¡Culpable!" en la profundidad de la selva y en soledad, es probable que nada pasé, al menos inmediatamente. Las palabras deben ser dichas en la esfera pública. La vicepresidenta del gobierno dice que las interpelaciones dirigidas a ella deben ser dichas en un espacio donde el ciudadano no puede acceder. Es normal, a nadie le gusta que le digan la verdad delante de sus vecinos. Según la vicepresidenta, que un vecino se dirija a ella y la diga "¡Culpable!" es coacción. Yo pensaba que la coacción era obligar a alguien mediante el uso de la fuerza a hacer algo en contra de su voluntad, y la primera imagen que se me ha venido a la mente ha sido la de una familia expulsada de su vivienda a la fuerza contra su voluntad. En realidad la vicepresidenta no quiere que nos callemos, ella quiere que hablemos alto y claro, pero que lo hagamos en la soledad de nuestros espacios íntimos, o en la selva, donde nadie puede escucharnos. Lo que ella desea es que nadie nos escuche, o mejor todavía, no escucharnos, porque sabe que si nos escucha, las palabras comienzan a poner en marcha la acción, y la realidad comienza a cambiar.





domingo, 7 de abril de 2013

Mi primer trabajo como crítico de espectáculos y libros variopintos: hoy, el concierto del Capitán Entresijos

Ayer escribí mi primera crítica de un concierto punk.  Después  la he enviado a los principales diarios del país para que la publiquen. Como no tengo cámara de fotos, he adjuntado al comentario sobre el concierto  un dibujito realizado con boli bic azul. Más tarde he comprado toda la prensa del día, pero no aparecía ni mi artículo ni mi dibujo por ninguna parte.  Lejos de derrumbarme y caer en la melancolía tras constatar el fin de mi breve trayectoria como crítico musical, he decidido publicarla en este periódico que tan solo leerán 10 o 20 personas en todo el mundo. No importa. Tengo la certeza de que estoy escribiendo la historia, es decir, haciéndola.

Más o menos el concierto del Capitán a la distancia donde me encontraba



Crítica del concierto del Capitán Entresijos en El Fabuloso

Llegué a "El Fabuloso" a las 21:10h. Es decir, diez minutos más tarde de la hora convenida. Y lo hice conscientemente. Ante el garito un numeroso grupo de personas fumaba tabaco o crack, quizá comieran bollos; no lo puedo precisar con seguridad. Como yo no tenía bollos decidí pasar al interior de la sala. Para mi sorpresa me abrió la puerta el Capitán Entresijos. Parecía el mismísimo diablo ataviado de un original conjunto rojo, con ribetes o lazos en la camisa, de licra o nylon, o quizá fuera algodón. No lo sé. No me dio tiempo a tocarle la ropa ni a mirar la composición del tejido en la etiqueta. Ahora ya es demasiado tarde. Después me preguntó por mi teléfono. Transcribo la conversación con sus propias palabras:  "¿Tengo tu teléfono?"-dijo-  como no sabía que decir, me quite de encima al Capitán, e inmediatamente después descendí las escaleras que llevaban a la salita donde se iniciaría en concierto. Me entró un poco de miedo, la verdad, había gente muy rara. Más tarde supe que eran los padres de los miembros del grupo. Próximos a ellos me encontré a dos de los integrantes de Los Caballos De Düsserldorf, constructores e inventores de doorags, y a la cantante de las Vecchias. Me dijeron que había que venir disfrazado, yo dije que no lo sabía.  Traté de utilizar todas mis herramientas pseudointelectuales para salir del paso y cambiar el tema de la conversación, pero solo se me ocurrió hablar del poder de convocatoria de facebook. Al parecer se había invitado al concierto a más de cuatro mil personas a través de las redes sociales, y cuando digo cuatro mil,  podrían ser cientos de miles, pero en fin, todavía no habían llegado. En ese preciso momento, por suerte, me llamaron unas amigas a las que anime a venir al concierto, no tanto por verlas, sino para no sentirme tan solo entre la muchedumbre. Después llegó mi hermano, y en fin, ya estaba más arropado. El problema no es tanto ver un concierto entre desconocidos, sino entre semiconocidos, entre otras cosas, porque a un desconocido no es preciso hablarle, pero a un semiconocido, uno no sabe que decir. 

El concierto empieza. El Capitán toca el bajo, y está acompañado a la guitarra y a la batería por dos chicas que no sé como se llaman, así que he tenido que buscarlas en internet, pero no las he encontrado. Ya las he encontrado. El Capitán se sube a un altavoz pero se tiene que encorvar para tocar y no destrozarse la cabeza contra el techo al saltar. Las canciones molan. Como soy más bajito que la media del público, me resulta imposible ver a las chicas integrantes del grupo, y eso que me encuentro a tan solo seis metros, quizá menos, del escenario. Al Capitán puedo verle porque de cuando en cuando se introduce entre el público tocando el bajo, tratando de asustarnos. Bailo algunas canciones, un poco ortopédicamente, lo confieso, y me tomo un tercio. Como no tengo cámara de fotos, saco una libreta del bolsillo y trato de hacer algunos dibujos que puedan sustituir a las fotografías. El problema es que no sé dibujar, y hacerlo de pie, con poca luz y rodeado de punkis, es mucho más difícil. Me dicen que no son punkis. No lo sé. No tengo que creerme todo lo que digan. Para mi son punkis, porque en realidad no tienen futuro. Al parecer el fin del mundo fue en invierno del 2012. Es decir, el futuro es algo que ya pasó, solo que no nos dimos cuenta. El concierto continúa. Trato de no perder la concentración, pero la pierdo. No me concentro demasiado en las canciones, y se me va la cabeza en fantasías eróticas, es lo que tiene no salir demasiado de casa. El concierto acaba. Me ha gustado. Me voy sin despedirme.  Sé que no está bien y que seré castigado.  Me tomo unos botellines con mi hermano y mis amigas en el bar de al lado.  Después cojo el último metro mientras pienso en el futuro. Es lo bueno del fin del mundo, que los lunes han dejado de existir.




sábado, 6 de abril de 2013

¡Tengo un encargo para usted!


¡Tengo un encargo para usted!

Dominguet se encuentra en su piso, pero no puede salir. Trata de abrir la puerta que da a la calle, pero no se abre.  La golpea. Rebusca en los cajones, en el bolsillo. En ese preciso instante, suena el teléfono.

Dominguet: ¿Diga?


En ese momento, al otro extremo del escenario aparece una sombra. No podemos ver con claridad su rostro, tan solo su silueta, pues se encuentra iluminada a contraluz. Al principio la conversación parece que se establece telefónicamente, después,  dialogan directamente sobre el escenario, de forma abierta, cara a cara

Sombra: ¡Tengo un encargo para usted!

Dominguet: ¿Qué? ¿Qué dice? ¿Quién es usted? 

Sombra: (...)

Dominguet: ¿Con quién estoy hablando?

Sombra: No le estaba escuchando

Dominguet: Le pregunto quién es usted

Sombra: Prefiero no decirle mi nombre

Dominguet: ¿Pero qué quiere de mi?

Sombra: Tiene usted que ganar dinero

Dominguet: ¿Cómo?

Sombra: ¿Acaso no quiere salir del piso?

Dominguet: Si, y no puedo. He quedado con una chica y la puerta no se abre

Sombra: ¿Ha probado a echar unas monedas en la ranura de la puerta?

Dominguet: Lo haría si las tuviera

Sombra: Entonces necesita algo más de dinero

Dominguet: Vale...¿y?

Sombra: Necesita trabajar

Dominguet: Ya tengo un trabajo

Sombra: Otro trabajo más

Dominguet: ¿Otro trabajo? 

Sombra: Si, otro trabajo para poder salir de casa

Dominguet: Pero entonces...si tengo dos trabajos...solo podré salir de casa para ir a trabajar.  ¿Y mi tiempo libre? ¿En qué momento sino podré continuar escribiendo los artículos para este periódico? ¿Cuando acabaré el tebeo? ¿Cuando podré ir a la biblioteca, con las chicas que me gustan, con los amigos o mi madre? ¿Cuando podré salir a las calles? 

Sombra: (...)

Dominguet: Eh...¿Cuando?

Sombra: No te estaba escuchando. ¿De qué te estaba hablando? Ah, sí, decía que necesitas más dinero

Dominguet: Ah...primero me bajan el sueldo. Y después me ofrecen otro trabajo con un sueldo ridículo, e inmediatamente toda acción se paraliza y dejo de existir..

Sombra: Para existir necesitas más dinero

Dominguet: Pero sin tiempo...¿cuando podré hacer uso de los valores democráticos, de la palabra y la compañía...?

Sombra: (...)

Dominguet: ¿Cuando?

Sombra: Perdona, no te estaba escuchando. Lo que necesitas es más dinero

Dominguet: (...)

Sombra: Decía que lo que necesitas es otro trabajo

Dominguet: Perdona...no te estaba escuchando


El escenario se va oscureciendo hasta quedar completamente a oscuras. En ese momento se escucha un grito. Un grito espeluznante. En un instante, en lo que dura un flash, aparece Dominguet acuchillando a la sombra. 

Ahora la penumbra va cediendo de nuevo a la luz.  En el escenario encontramos a la Sombra caída en el suelo, a los pies de Dominguet, que tiene en la mano un cuchillo de grandes proporciones que deja caer al suelo.


Dominguet: ¡No tiene sangre! 

En ese momento, alguien habla entre el público. Es el Autor, que se encuentra sentado en el patio de butacas, y que ahora se incorpora a la escena.

Autor: No, no tiene sangre. La sombra ha muerto y nadie lamentará su muerte, pero Dominguet sigue sin poder salir de casa. Continúa sin dinero,  y la factura de la calefacción ha vuelto a subir mientras su salario sigue disminuyendo ¡Sin duda es porque no tiene esto! (El Autor agita un panfleto a lo alto) Son "Las 101 cosas que aprendí en la escuela de la vida" una guía básica para desarrollar la creatividad, vivir con pocos recursos, establecer lazos, crear redes de solidaridad, tener tiempo, y poder abrir, si, esa puerta...

Suena el timbre. Alguien llama dando golpes. Dominguet, que se encontraba paralizado ante el cuerpo de la Sombra, se dirige a la puerta, y para su sorpresa, ésta se abre. En su umbral hay una chica.

La chica: Te estaba llamando....

Dominguet: La puerta no se abría...

La chica y Dominguet se funden en un abrazo. 

Las luces se apagan. Esta vez sí.


Se baja el telón.



(Cuando el público se levanta para irse, y a la salida, El Autor, La Chica, La Sombra y Dominguet, se encuentran en la puerta repartiendo a la gente las "101 cosas que aprendí en la escuela de la vida". Es cierto que este panfleto todavía no existe, que todavía no ha sido escrito por nadie, pero pronto alguien lo hará. Las circunstancias lo exigen)



















miércoles, 3 de abril de 2013

Hacia una economía masticable

Iba a poner la fotografía de un hombre comiendo basura, pero el defensor del lector de ¡Terrible" no me ha dejado, así que he puesto una foto unas pastillas de caldo. Creo que el caldo tiene un futuro prometedor. Sea lo que sea, los objetos comestibles podrían conseguir no solo acabar con el hambre en el mundo, sino que la gordura se pusiera por primera vez en este siglo, de moda


Hacia una ciudad comestible

Creo que es posible, con la tecnología actual, la puesta en marcha de una ciudad masticable. La fabricación de todo tipo de objetos más allá del reciclado y lo biodegradable. Estamos hablando de los objetos comestibles.

Debido a la inacción, ya sea cultural o inducida, una tercera parte de los mandrileños se irá adentrando en los próximos años en la marginalidad. Estos mandrileños dejarán de servir a la economía y al consumo. Apartados del trabajo y de toda labor, ya no nos interesarán. Es decir, no molarán, Lamentablemente estos millones de mandrileños, perderán la dignidad y se humillarán sobrepasando límites jamás imaginados. Al perder todo el tejido social de autoapoyo sumados a su propia inacción política, y la falta de palacios en llamas, caerán de rodillas. Seguramente lo pierdan todo, pero lo que no perderán es el apetito. Este es el problema: mientras sigan vivos tendrán apetito. Para evitar hurtos, saqueos de supermercados y cadáveres en las calles, proponemos dar un giro a la economía. Dentro de una economía de libre mercado y soslayando toda regulación, se permitirá una norma que dirá: "Todos los objetos que se fabriquen, deberán ser comestibles" Y cuando hablamos de comestibles lo que queremos decir es comestibles, es decir, que tengan todos los nutrientes necesarios para la vida, o algo parecido.

Esto es una gran oportunidad de negocio y aunque parezca contradictorio, podría salvar el planeta. Superar las inconveniencias del reciclado, las bolsas de plástico biodegradables y lanzarnos a la a la creación de objetos comestibles, permitirá por primera vez en la historia de la humanidad, el fin del hambre en el mundo. Ningún ser humano volverá a pasar hambre. Ahora se podrá comer cualquier desecho, incluso las guías telefónicas. Los objetos comestibles, según vaya avanzando la inventiva y la creatividad, tendrán buen sabor,  incluso este, se diferenciará de un objeto a otro. Quizá podrían tener olor. De esta manera desaparecerá todo desecho y vertedero. No será necesario dinamitar un gran edificio para construir otra barbaridad sobre este, cuando haya que derribar algo, se llamará a los marginados para que se coman la construcción a tirar. Para ellos será un festín.


sábado, 30 de marzo de 2013

Efectos del rayo congelante en el cuerpo humano

Mala suerte. Este hombre fue atravesado por un rayo congelante. No pudo esquivar el rayo, o no quiso. O quizá fue buscando el rayo, para alejarse de toda acción

¡Rayos congelantes versus  la acción!


Este es mi consejo: ¡Mandrileños! ¡Alejaos de los rayos congelantes!


En pequeñito, en el margen inferior izquierdo de la página par del periódico, es posible encontrar la siguiente noticia: 

El gobierno de Mandril compra 20.000 chalecos antibalas

Es cierto, me preocupan los chalecos antibalas, pero no tanto como el rayo congelante. Y me preocupa el rayo congelante precisamente porque nadie habla de él. Si; hay motivos para temer al rayo congelante, porque si uno es atravesado por el rayo congelante lo primero que sentirá es una parálisis. A veces, uno queda paralizado en el sofá, otras, nos atraviesa cuando estamos siendo severamente castigados, golpeados una y otra vez con una percha. Y os lo aseguro, permanecer congelado en esta postura es muy incómodo.  

Al congelarnos, el hielo comienza a cristalizar alrededor de uno, y la parálisis nos aleja de toda acción y nos complica la posibilidad de intervenir en la realidad. La vida pasa frente a uno como en un sueño, en el mejor de los casos, o como en una pesadilla. Pero la barba no cesa de crecer. La larga barba blanca. Y pasan los años esperando a que se derrita el hielo. Esperando una primavera y un verano que jamás llega. Siempre hasta el último momento, esperando, que todo ocurra finalmente. 




martes, 26 de marzo de 2013

Propuesta al gobierno



El plan definitivo de contención social

¡Hola gobierno! Estaba yo pensando si mi vida era como una especie de sueño, si mis acciones o mis ideas podrían influir de alguna manera en la realidad, cuando se me ocurrió tirarme piedras contra mi mismo.

Siempre me ha parecido fascinante la posibilidad de imaginar, proponer y realizar acciones convenientes. Lamentablemente, en este sentido, he observado que a ustedes no les interesa tanto lo conveniente, sino lo inconveniente. Así que estoy pensando ofrecerles un paquete de medidas inconvenientes, que estoy convencido que a ustedes les van a gustar, y que en fin, van a destruir el mundo de mi alrededor, y por tanto el mio propio, y que crearán un mundo más horripilante, pero que mantendrán la paz social. No es que me guste ni esté de acuerdo con estas medidas que voy a proponerles, pero al menos quizá se pongan en marcha. Y esto es muy importante. Porque demostrará que un ser humano insignificante como yo, lo que ustedes llaman un insecto, puede modificar la realidad. Es cierto que voy a modificar la realidad en sentido contrario a mis intereses y a mis ideas, pero al menos se modificará la realidad. Y si un insecto puede modificar la realidad hacia lo horroroso, significa que también puede hacerlo hacia lo precioso. Pero para ser tenido en cuenta por ustedes, les entrego un lote de propuestas inconvenientes. Aquí van algunas:

Mi propuesta horripilante servirá para contener a la población y disipar sus enfados. Se trataría de que los sectores más afectados por la política antisocial que vienen ustedes realizando, comiencen a automedicarse bebiendo cerveza. Para ello es importante que se beba cerveza barata en los espacios íntimos, y a ser posible en soledad. La idea es romper la esfera social y la convivencialidad. Cercar los espacios públicos, como las plazas, y la gente se refugie en sus pisos con sus cervezas del Mercadona. He observado que la cerveza del chino cuesta 1 euro, esto es demasiado. A 1 euro la cerveza, un hombre desesperado no puede estar borracho siempre, y es muy probable, que en algún momento de lucidez, comience a organizarse. Y un hombre y una mujer organizados comienzan a ser peligrosos. Mercadona ofrece los botes de cerveza a 20 céntimos. Esto es más aceptable. Uno puede emborracharse por tan solo 20 céntimos. Pero no es suficiente.     Lo que yo propongo es abaratar aún más el precio de la cerveza barata. Subvencionarla. Como hacen con los automóviles. De esta manera podríamos mantener a un sector de la sociedad, que pronto será marginalizado, entretenido con sus cervezas si estas costaran 10 o 5 céntimos. Es cierto que este sector de la población tiene que vivir de algo, y que no es posible vivir a base de cerveza. Pero lo que si pueden es morir a base de cerveza, que es lo que a ustedes les podría interesar.   Debilitados por el alcohol, permanentemente resacosos, durmiendo la mona por las mañanas, tendrán pocas ganas de quemar contenedores, zarandear economistas, leer e incluso pensar. Lo que jamás harán es tratar de llegar al poder. Lo más probable es que el alcohol provoque la perdida de autoestima, más todavía, y genere algunas riñas en el barrio. Seguramente peguen a sus perros. La cerveza barata consumida en el espacio íntimo permitirá que se degrade o se rompa el poco tejido social que podía permitir una oposición a lo horripilante. Cada uno irá a su puto rollo, con su cerveza en la mano. 

Indudablemente subvencionar la cerveza tiene un precio, pero no es demasiado. El gasto derivado en la compra de material antidisturbios y de 20.000 chalecos antibalas, no sería preciso. Y aún así, es mucho más económico abaratar el precio de la cerveza, que gravar a las grandes fortunas y a las transacciones financieras mediante impuestos, o que en un momento dado, ustedes sean desalojados por masas iracundas muy enfadadas.

Sin más, me despido de ustedes con un fuerte abrazo, esperando que mi plan pueda servirles para algo, y que pueda influir en la realidad. 



Mandril, a 26 de marzo de 2013



lunes, 25 de marzo de 2013

¡El increíble despertar de las potencialidades humanas!

Me levanto casi todas las mañanas gigantesco. Y lo primero que hago es luchar contra una araña.

 Mi guerra cotidiana contra las arañas

Me despierto por las mañanas siempre diferente. Unas veces me despierto siendo un monstruo, un cerdo, o una cucaracha, pero la mayor parte de las veces me levanto de la cama como si fuera un hombre nuevo. Me mido, y veo que he crecido diez centímetros más. Subo la persiana y el mundo se encuentra por hacer. 

Si. Me levanto siendo un hombre nuevo. Más alto. Con todas mis potencialidades latentes e intactas y todo un asombroso mundo a mi antojo, pero siempre ocurre los mismo, al poco tiempo, aparece mi enemigo: no es mi jefe, ni el presidente del gobierno, ni cualquier otro de los imbéciles con los que me encontraré a lo largo del día. No, estos seres son insignificantes. Mi verdadero enemigo es una araña con la que tengo que luchar nada más despertarme. Y la araña va tejiendo alrededor mio segundos y minutos, y me envuelve y me enreda  con ellos. Y apenas puedo moverme, ni respirar. Hasta que me derrumbo y caigo derrotado, convertido en una momia. Pero al despertar otra vez todo es nuevo. Aunque poco después aparece una gran araña mirándome a los ojos


sábado, 23 de marzo de 2013

Un hombre que da vueltas en el escenario

Un hombre que da vueltas en el escenario

El autor se encuentra sentado entre el público. Antes de que comience la obra se levanta de su butaca y se dirige al escenario. Quiere informar a los espectadores de algo terrible. 

El autor: (Dirigiéndose a los espectadores) Mandril ya no existe. Ha desaparecido. No sabemos como ocurrió, si  llegó un meteoro gigantesco o una tormenta solar. No sabemos que pasó, si  se desencadenó una guerra nuclear, o si  fue una epidemia debilitante que nos dejó sin fuerzas a todos hasta matarnos, o si  el planeta implosionó  sobre sí mismo, o si se desató la mayor hambruna jamás vista, o si se procedió a un suicidio masivo, o si fueron grandes terremotos,  o si la existencia dejó de apetecernos, o si se derrumbó el sistema, o se desencadenó un colapso  ecológico, o si la Tierra un buen día comenzó a morir.  Quizá la vida fue un sueño. Pero mantengamos el silencio ¿No los ven? ¡Silencio!  Aquí están, han vuelto otra vez, pero ellos no lo saben. 

El autor vuelve a su butaca y el telón se levanta. El escenario se cubre de niebla y UN HOMBRE DA VUELTAS EN EL ESCENARIO

Un hombre que da vueltas en el escenario:  (Caminando entre la bruma apenas se le distingue, pero la niebla se disipa) ¿Donde estoy? ¿Qué es esto? (Se encuentra con una CABEZA enorme de varios metros de altura sobre el escenario)

La Cabeza: (Con voz muy grave) Yo soy...Yo soy...

Un hombre que da vueltas en el escenario: ¡Qué es esto! ¿Quién eres tú?

La Cabeza: Yo soy...Yo Soy...

Un hombre que da vueltas en el escenario: ¿Quién eres?

La Cabeza: No lo sé, no me acuerdo

Un hombre que da vueltas en el escenario:  ¿Donde estamos? Yo tampoco recuerdo nada ¿Te apetece un cigarro?

La Cabeza: No fumo. 

Un hombre que da vueltas en el escenario: No te he preguntado si fumas, te he preguntado si te apetece un cigarro

La Cabeza: Ah, vale, entonces si. Dame uno


(Un hombre que da vueltas en el escenario saca un cigarro de la cajetilla y se lo pone en la boca de La Cabeza)

La Cabeza: ¡Oh! ¡Qué pequeño!

Un hombre que da vueltas en el escenario: No es pequeño, es estándar. 

La Cabeza: ¿Y como ha llegado a tener estas dimensiones?

Un hombre que da vueltas en el escenario: No lo sé, quizá se decidió en un plebiscito

La Cabeza: ¿Qué es eso?

 Un hombre que da vueltas en el escenario: ¿El qué?

La Cabeza: El plebiscito

 Un hombre que da vueltas en el escenario: No lo sé


(La Cabeza y Un hombre que da vueltas en el escenario se quedan callados. Pasan quizá treinta segundos en silencio, pero parece como si hubieran pasado mil años)

La cabeza: Estoy triste

Un hombre que da vueltas en el escenario: ¿Por qué?

La Cabeza:  No lo sé. Quizá porque no tengo amigos

Un hombre que da vueltas en el escenario: ¿Por qué?

La Cabeza: Quizá porque no tengo piernas

Un hombre que da vueltas en el escenario: Es cierto, no tienes piernas ¿Por qué no tienes piernas?

La Cabeza: ¡Porque soy una cabeza! 

Un hombre que da vueltas en el escenario: Es cierto, las cabezas no tienen piernas

La Cabeza: En efecto, y sin piernas no podemos ir aquí y allá haciendo amigos

 Un hombre que da vueltas en el escenario:  Yo tengo piernas y no tengo amigos

La Cabeza: ¿Y estás triste?

Un hombre que da vueltas en el escenario: No, creo que no. Pero tengo cigarros

La Cabeza: Es verdad, tienes cigarros ¿Me das uno?

Un hombre que da vueltas en el escenario: Pero si no fumas

La Cabeza: Sin embargo tengo un cigarro en la boca

Un hombre que da vueltas en el escenario: Si,  te lo puse yo

La Cabeza: Pero si no fumo


La niebla que se había disipado, vuelve de nuevo al escenario y lo cubre todo. Es imposible ver al Hombre que da vueltas en el escenario y a La Cabeza, pero oímos sus voces

Un hombre que da vueltas en el escenario: ¿Qué estoy? ¿Donde Estoy?

La Cabeza: (Con voy muy grave) Yo soy...Yo soy...

Un hombre que da vueltas en el escenario: ¡Qué es esto! ¿Quién eres tú?

La Cabeza:  Yo soy...Yo soy...

 Un hombre que da vueltas en el escenario: ¿Quién eres?

La Cabeza: No lo sé. No me acuerdo




Se baja el telón









 
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