viernes, 11 de abril de 2014

Los peligros de correr por la mañana

Hay un patrón, algo que se repite y que no consigo revelar

Los peligros del correr

Existe una relación directa entre correr y un mejoramiento de los derechos ciudadanos. Esta es mi teoría, a medida que en un país se corre menos, las libertades caen.

La estadística lo demuestra, en aquellos lugares donde se corre por las mañanas hay mayores derechos, libertades y normativas laborales en pro del trabajador. Ustedes dirán que un pueblo que corre tiene menos derechos, sobre todo si corre delante de la policía, pero quizá haya que correr delante de la policía para un día tener que correr detrás de la poli. En cualquier caso, si no corremos todo está perdido. No hay datos al respecto; la intuición me dice que una vez que se corre detrás de la policía comienzan a incrementarse los derechos. 

El acto de correr nos permitía estar alerta, tanto para depredar como para huir, es un hecho que cuando los presidentes les da por correr por las mañanas como en el caso de Aznar, Putin o Bush, los derechos de la ciudadanía retroceden, sin embargo cuando la ciudadanía comienza a correr, la realidad se transforma, pero la duda persiste.

La duda persiste ¿Es correr una forma de acción política o es la acción política la que nos hace correr? En otras palabras; ¿correr por las mañanas transforma la realidad o si por el contrario la realidad ya se ha transformado y por ello nos encontramos con ganas de salir a correr? En cualquier caso, ¿cómo es posible que el acto de correr no esté todavía restringido tan solo a las élites, si esta acción pudiera desencadenar la abolición de la injusticia si fuera practicada por el populacho? Quizá no sea necesario prohibir el correr, lo más probable es que la peñuqui esté demasiado cansada para ir corriendo a la fábrica



 
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