martes, 26 de julio de 2011

¿Por qué nos quieren matar?

¿El fin del mundo podría ser algo parecido a esto?


 Pequeñas amenazas cotidianas

Los más potentes ordenadores coincidían en el pronóstico: el fin llegaría en forma de colapso medioambiental, mediante el agotamiento de las energías fósiles, el cambio climático, tras una guerra nuclear inesperada, bajo la presión de un crecimiento demográfico sin límites, tras el colapso de la agricultura. Se equívocó: el fín llegó por culpa de unos pequeñitos hombrecitos de apenas unos centímetros de altura

Son muy pequeñitos pero tienen muy mala leche. Apenas miden cinco centímetro de altura y viven entre nosostros desde siempre, bajo la tarima flotante. Es cierto, usted no cree en ellos porque jamás los ha visto, ¿pero por qué iban a dejarse ver?, ¿para acabar en fábricas soldando las piezas de nanobots o del más pequeño microchip del mundo? Usted puede creer en Dios pero es incapaz de creer que existen estos hombrecitos. Dominguet cree en ellos porque los ha visto, ha hablado con ellos y les ha echo unas cuantas fotografías que han salido borrosas. Le han dicho que están muy enfadados, qué están hartos de esconderse y que son miles de millones y que empiezan a necesitar espacio vital. Le han dicho que van a declarar la guerra al hombre, que no es nada personal, pero que no se fían de la humanidad, que si nos portamos bién igual respetan a unos pocos y que igual organizan un circo con cacahuetes para un reducido número de supervivientes. Le han dicho a Dominguet que nada podemos hacer, que se esconden en los colchones, y que cuando dormimos se meten en nuestras orejas y pinchan nuestro cerebro con agujas de coser

6 comentarios:

desasosiego dijo...

Vaya, si son los piritutati, pero cuando les conocí (era yo una cría) no tenían tan mala leche, es más eran muy afables, al menos el de mi casa, con el que tuve largas charlas nocturnas

Dominguet dijo...

Piritutati que no chiripitiplaúticos. He tenido finalmente buscar en internet algo sobre los piritutati pero no he encontrado gran cosa. Creo que mi madre sabía algo de su idioma, pero nunca lo llegué a aprender. No sé si en la casa de mis padres había alguno, pero durante toda mi existencia he tratado de encontrarlos. Al fin pude capturar a uno y encerrarlo en la jaula de un pájaro( ahora entiendo su mala leche)
He pasado un montón de años ensoñando ser un hombrecillo de una comunidad diminuta. Digo yo que algún día tendrían que abandonar su amabilidad y cabrearse.

dianitacmora dijo...

Cuando era muy niña leí en alguna cartilla escolar sobre una pequeño personaje llamado piritutati. Ahora busco dónde poder encontrar nuevamente aquel hermoso cuento que sólo sobrevive en mi memoria con el nombre de su diminuto personaje.
Agradecería me proporcionaran nombres del autor o del cuento o cualquier dato que me conduzca a hallarlo.
Gracias

dianitacmora dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Abigail Euan dijo...

ojala conociera un piritutati <3

Abigail Euan dijo...

disculpe , esto es un cuento? ¿me podria dar mas referencias?, encerio me interesa.

 
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