martes, 29 de noviembre de 2011

Reapropiación por parte de la peñuqui de las palabras

Dos de los diputados del Congreso de Mandril, desconcertados, observando los acontecimientos por la ventana

¡Democracia!

Una muchedumbre grita "¡Democracia!" durante la mañana en las calles de Mandril. Se han reapropiado de las palabras. Depende de quién sea el propietario de la palabra democracia, el gran Mandril puede temblar

Ahora mismo ocurre una paradoja en Mandril: miles de personas se concentran frente al Congreso de los Diputados. Dos de los diputados se asoman con disimulo por un ventanuco para observar los acontecimientos que suceden en el exterior, cuando uno pregunta al otro:

Diputado A: ¿Qué están gritando?
Diputado B: Están gritando "Queremos democracia"

Se ha ocupado un gran banco en pleno centro de Mandril y se ha sustituido un gran cartel en el que pone "Banco Santander" por otro en el que se ha escrito en grandes letras fosforescentes, capaces de verse en la noche más oscura, que dicen: "Taller democrático". Al parecer es un laboratorio de democracias. Un taller para aprender en todas direcciones todo tipo de democracias. Lo que salga de allí, es inevitable, impregnará todos los aspectos de la vida cotidiana
 
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