miércoles, 11 de septiembre de 2013

Sobre una propuesta de juegos olímpicos singulares

Última instantanea del autor del proyecto antes de desaparecer



Introducción

Mandril está constituida por neutrinos inestables, cualquier pequeña perturbación podría destruirla. No importa. Se desintegre o sea bombardeada por aviones de la OTAN, ya ha comenzado. He dejado caer una piedra desde la montaña más alta de la ciudad. Esto es, se ha iniciado una acción, y cuando comienza una acción no sabemos ni donde, ni cuando, ni cómo acabará.

Hacerse el graciosillo

Tengo miedo. Una vez que presente mi proyecto olímpico todo puede pasar. Para evitar que todo pueda pasar es probable que esta noche la policía secreta irrumpa en mi domicilio de madrugada para hacerme desaparecer. En estos casos hay dos formas de desaparecer, salir por la puerta de atrás o convertirse en un desaparecido, por eso siempre tengo preparada una maleta para escapar por la ventana, por si acaso hubiera sido demasiado graciosillo.

Detención

Mi detención no se produjo durante la noche, en pijama y pantuflas, como yo espera. Lo inconveniente de la policía secreta es precisamente que es secreta y que se encuentra en todos los sitios, especialmente en el trabajo. Y es el trabajo el lugar donde uno es más fácilmente encontrable. Una vez que he sido encontrado, las probabilidades de que aparezcan astillas entre las uñas o que se apaguen cigarros en la planta de los pies aumentan según transcurran los minutos. 

Interrogatorio


Sé que mi novedosa propuesta para una candidatura olímpica moderna para Mandril no ha gustado demasiado. Lo que iba a ser el principio de todo, la elevación de una cara sonriente sobre la ciudad, visible desde cualquier lugar del mundo, ahora se antoja como el fin de todo.

Interrogador: ¿Qué significa esa cara sonriente sobre la ciudad?

Yo: No lo sé, se me ocurrió de repente. Estaba improvisando.

Interrogador: ¿Qué quiere decir?

Yo: Una vez que dibujo o escribo mis proyectos y los suelto por ahí, comienzan a tomar vida propia. Que la cabeza flotante se ponga a hablar es solo cuestión de minutos.

Interrogador: ¿La cabeza flotante va a hablar?

Yo: Si

Interrogador: ¿Y qué va a decir?

Yo: Hará un llamamiento mundial para coger el trenecito

Interrogador: (Mirando unos papeles) ¿Qué trenecito? En su propuesta no habla de ningún trenecito

Yo: Un trenecito que recorrerá el planeta y que llegará a Mandril dentro de veinte años, quizá menos

Interrogador: Explíquese por favor

Yo: El trenecito atravesará aldeas, pueblos y ciudades, y allí donde se detenga se celebrará una fiesta sin fin.

Interrogador: ¿Donde finaliza su recorrido?

Yo: En las olimpiadas de Mandril

Interrogador: ¿Qué olimpiadas? Mandril nunca consiguió la candidatura para ser la sede olímpica

Yo: ¡Bah! Las olimpiadas de mi proyecto son más chulas que las olimpiadas oficiales que iban a vendernos. Mis olimpiadas son el principio de todo

Interrogador: Desembucha

Yo: Había pensado que el presupuesto olímpico fuera cero. No se construirá ciudad olímpica alguna. Los millones de hombres y mujeres que participen en las olimpiadas se alojarán en los cientos de miles de pisos vacíos y abandonados por doquier, en centros sociales ocupados, o compartirán nuestras casas. Habilitaremos el sofá si es que no disponemos de más dormitorios en nuestro piso. Llegarán cansados y nosotros les lavaremos los pies y les masajearemos. Cubriremos de flores sus lechos.

Interrogador: ¿Cómo llegarán?

Yo: ¿Otra vez? En el trenecito. También llegarán andando, en bicicleta o en burrito.

Interrogador: ¿Está usted de broma?

(Silencio)

Interrogador: ¿No dice nada?

Yo: Disculpe, estaba concentrado en mis propios pensamientos, trataba de imaginar algunas de las pruebas olímpicas

Interrogador: Ya...usted pensaba en lanzamiento de pedrolo, ¿no?

Yo: Para nada, quizá en el salto del torniquete de metro, pero para entonces será más práctico desatornillarlos del suelo. Mírelo a través de mis ojos;  con la llegada de millones de personas a Mandril las mayorías habrán cambiado cuantitativa y cualitativamente. Lo más probable es que se amplíe la carta de los derechos humanos.

Interrogador: ¿Los derechos humanos? ¿Ampliados?  

Yo: ¿No le gusta esa nueva modalidad olímpica?

Interrogador: No, y tampoco le gusta a la OTAN

Yo: ¿Y qué van a hacer?

Interrogador: Llegado el caso bombardear Mandril

Yo: Me lo temía

Interrogador: ¿O acaso tienen algún tipo de escudo antimisiles?

Yo: Había pensado crear una bola de Qi colectiva que formara una burbuja que cubriese todo Mandril, pero ni siquiera sé si el Qi existe, y si existe, si podría arrojarse contra los aviones de la OTAN

Interrogador: ¡Una bola de Qi gigante! Jajaja. Nunca había visto a nadie evadiéndose de la realidad de esta manera

Yo: Ríete. Tiré una piedra desde la montaña más alta de Mandril

Interrogador: Vale, vale....puedes irte a casa

Yo: ¿No van hacerme desaparecer?

Interrogador: No, de momento no...solo eres un bluff

Yo: Pero...la acción ya está puesta en marcha

Interrogador: Lo que tú digas...pero por favor, retira la cabeza flotante esa...

Yo: No puedo, la cabeza flotante ha escapado a mi voluntad






 
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