lunes, 12 de enero de 2015

Dios en Mandril

Un día al despertar abrí el balcón y encontré a dios. Le hice una fotografía. A dios no le gusta que le hagan fotos, prefiere los dibujos. ¿Ustedes han visto alguna vez una fotografía de dios? 


¡Dios se aparece en Mandril!


La realidad está mal sintonizada. Primero aparecieron interferencias en los cielos, y cuando la imagen se fue ajustado, nos encontrábamos que allí estaba dios, mirándonos.

Aquí está. Dios llegó al gran Mandril y ha decidido quedarse a vivir. Abres la ventana, te asomas al balcón y allí está su inmenso rostro, sus grandes ojos siempre observándonos. Es imposible huir de su mirada. Dice que no duerme, pero sus ronquidos son los que me quitan el sueño.  A veces vuelvo a mirar la foto que le hice: tiene eczemas y pruritos en la piel. Debería cuidar su alimentación. Quizá tenga estrés. 

Debería cuidar su alimentación 

Las apariencias engañan. Dios parece encontrarse todo el día sin hacer nada, con brazos cruzados. Sin embargo es un personaje muy activo. Le gusta intervenir en la economía, en la organización política y social del gran Mandril, y sobre las relaciones interpersonales. Cuando yo era pequeño, un vecino que se llamaba Eichman, pedía a dios, que le permitiera encontrar sitio para aparcar. No sé si lo conseguía, pero esto me lleva a pensar que dios, podría intervenir en el tráfico en las horas punta.

Muchos pensarán que desde la aparición de dios en Mandril, el ateísmo viviría sus horas más bajas. En realidad, ha ocurrido precisamente lo contrario: se ha duplicado el número de ateos. Que exista un dios permanente y que nos mire con lupa a cada instante, no significa que tengamos que creer en dios. Yo no creo en mi vecino nazi del quinto, por mucho que se empeñe en existir. Que exista un dios eterno, no significa que nosotros vayamos a existir después de muertos. Es lógico que las gentes estén enfadadas con el señor. El otro día sin ir más lejos, un hombre de mediana edad disparó contra dios. Según los vecinos, era un tipo introvertido, al que nadie le había visto jamás salir con chicas. Al parecer se le había subido el semen a la cabeza. Me pregunto si dios sale con mujeres. Hay gente que dice que dios es negro, otros dicen que es una mujer. Cuando miro al cielo, solo veo a un señor con voz ronca, blanco y con barba. 

Desde que el ateo con semen en la cabeza disparó contra dios, el absoluto está irritable. Apenas duerme, y ve ateos por todos los lados. A veces quiere reconciliarse con el mundo. ¿Pero cómo reconciliarnos con dios, si no para de mirarnos mientras nos duchamos? Es cierto, ya no me siento solo. Cuando quiero encontrarme a mi mismo, solo aparece dios. Me adentro en el bosque, subo a la montaña, desciendo una sima profunda, y cuando estoy a punto de hablar cara a cara con mi yo interior, aparece dios en el firmamento. Es imposible huir. Me gustaría tener una conversación inteligente con dios, más allá clichés, pero es muy difícil. Se ríe cuando un viejecito resbala y se rompe la cadera, pero se enfada con los chistes que hacen los humoristas sobre él. Dios no tiene sentido del humor.



 
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