lunes, 13 de agosto de 2012

Dominguet fabrica su propio diablo

Fabrique su propio diablo

El diablo que fabrique Dominguet no cesará de hacer el mal. E irá a darse besos por ahí con su amada, en vez de estar comprando

Fabrique su propio diablo


Chumy Chumez decía que "el mal nunca triunfa, porque cuando llega al poder, se le llama bien". Esto es muy importante. Así que Dominguet se encuentra pensando muy seriamente en estas últimas semanas en fabricar al diablo

El diablo que construya Dominguet no dará las gracias a Roig, el presidente del Mercadona, cuando se lleve un carrito de productos que necesite. Y no le dará las gracias porque cuando Roig, el presidente de Mercadona, necesite algún día cualquier cosa de la nevera del diablo, podrá coger lo que considere necesario. Así es como se las gastará el diablo fabricado por Dominguet.

Porque aquí de lo que estamos hablando es de volver a hacer el mal. Y potencialmente todos podemos practicarlo. Dejar de pagar al ayuntamiento el alquiler del piso donde vivimos por otro que nosotros estimemos más conveniente es el mismo mal. 

El mal es muy fácil de practicar, por ejemplo, se puede practicar amando, gestionando los servicios públicos por el común, arrebatando al estado y a las corporaciones privadas su gestión, se puede practicar mediante la ayuda mutua o la solidaridad.

Cualquiera puede tener su propio diablo en casa. Y en cuanto el diablo anda suelto siempre suceden hechos asombrosos, por ejemplo; el agua comienza a ser de todos, se perdonan las deudas, y las gentes comienzan a montar de nuevo en bicicleta.

Uno de los objetivos de los diablos que hemos fabricado en casa o en la asamblea o con los amigos, es el de la renuncia al poder, porque en cuanto lo tomemos empezaremos hacer el bien, y ya sabemos los resultados y los muertos que ha producido la practica del bien en la humanidad.






 
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