viernes, 3 de agosto de 2012

La misteriosa llegada de Dominguet del futuro con 94 años recién cumplidos


Al parecer en el futuro, además de monos plateados, uno también envejece


Dominguet ha llegado a Mandril con 94 años muy empeñado en que no hagamos el canelo. Tan solo ha dejado este video.

Llegada de Dominguet a Mandril con 94 años

Alguien ha llamado a la puerta del piso donde vive Dominguet. Así que Dominguet ha mirado a través de la mirilla. Tras la puerta había un hombre viejo.

Y ha abierto la puerta. Allí se encontraba el hombre viejo. Dominguet le ha preguntado qué quería, y el hombre viejo le ha dicho que quería alertarle del futuro. Reproducimos a continuación el transcurso de esta extraña conversación

Dominguet: ¿Qué desea?

Anciano: ¡Alertarte del futuro!

Dominguet: ¿Quién es usted?

Anciano: Mírame bien ¿No me reconoces? Tú eres yo. Mi nombre es Dominguet y vengo del futuro

Interrumpimos la conversación para aclarar que a partir de este momento, el personaje al que hemos denominado Anciano, pasará a llamarse por su nombre, es decir, Dominguet, 50 años después.

Dominguet 50 años después: ¡Vengo para alertarte del futuro!

Dominguet: ¿Y qué me vas a decir, que dentro de 50 años no voy a tener dientes? ¿Qué se me habrá roto la cadera?

Dominguet 50 años después:  Bueno, eso también. Respecto a lo de la cadera, vete ahorrando, si no te verás obligado a recurrir a crédito para conseguir una prótesis.

Dominguet: ¿Pero existirá el mundo 50 años después?

Dominguet 50 años después: En realidad el fin del mundo llegará el mismo dia en el que mueras

Dominguet: Voy a perder los dientes, voy a perder la cadera, voy a perder la vida y el mundo se va a disolver en la nada cósmica ¿qué clase de noticias vienes a traerme? ¿Podrías decirme exactamente qué quieres?

Dominguet 50 años después: Prepárate, esta es gorda. Vengo del futuro para alertarte de que no hagas el canelo.

Dominguet: ¿Otra vez? La semana pasada ya veniste a decirme lo mismo

Dominguet 50 años después: ¡Es muy importante!


Dominguet: Pero comienza a cansarme. Todas la semanas igual. Un viejecito llama a  la puerta, y resulta que soy yo. Habla en clave. Me entrega un video, pero en un formato que todavía no está inventado y no lo puedo ver. 


Dominguet 50 años después: Es muy importante que no hagas el canelo. Por primera vez en las cientos de visitas que te he realizado responderé a todas tus preguntas. Tienes un minuto. Así que dispara.

Dominguet: Uno)  Vienes del futuro para alertarme de que no haga el canelo y que voy a morir. Eso sí, no aclaras en absoluto que significa exactamente "hacer el canelo".  Dos) Te desplazas todas la semanas por el espacio tiempo hasta llegar a mi piso.  ¿Dispones de una máquina del tiempo?

Dominguet 50 años después: Vengo en taxi desde el futuro. ¡Claro tio! Dispongo de una máquina del tiempo casera producto del aburrimiento. La fabriqué durante una tarde en la cocina de casa.

Dominguet: ¿Y no podrías utilizarla para desplazarte a los 80' y matar a Reagan o a Teacher?

Dominguet 50 años después: Si, uff, pero me da un poco de pereza. Además hay un acuerdo no tácito sobre  el uso popular de la máquina del tiempo. No podemos alterar el futuro.

Dominguet: No se trata de alterar el futuro, sino el presente

Dominguet 50 años después: No puedo darte pistas, ni dinero,  ni números de teléfonos de chicas. No puedo decirte como será el futuro, solo decirte por favor, que no hagas el canelo.

Dominguet: ¿Y no podrías llevarme al futuro para hacerme idea y poder planificar mis próximos movimientos existenciales?

Dominguet 50 años después: No. La máquina del tiempo es unipersonal. Ay. Eso me recuerda que tengo que inventar ya, antes de que caiga desplomado e infartado contra el suelo, una máquina del tiempo casera a pedales. Uy, se me acaba el tiempo.

Dominguet: ¿Te vas?

Dominguet 50 años después: Si, pero nos veremos la próxima semana





 
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