lunes, 28 de marzo de 2011

Mil novecientos sesenta y ocho


Yuri Gagarin se reencarnó en el cuerpo de Dominguet. Lo que no sabemos si en el tema de las reencarnaciones se reparten por sorteo los cuerpos a habitar, o se eligen por algún motivo particular

1968

1968 fué un año fértil. No solo ocurrieron demasiadas cosas, también nacieron muchos niños. Entonces se pensaba que los niños eran el futuro de la humanidad.

Además de la primavera de Praga y el mayo francés, el envío a la nada de cientos de estudiantes en la plaza de Tlatelolco y la caida de tres millones de bombas sobre Laos; Yurí Gagarín volvió a nacer. Se reencarnó en el cuerpecito de Dominguet, y antes de estrellarse dijo "Por aquí no he visto a ningún dios". Si ustedes desnudan a cualquiera nacido en 1968, encontrarán una huella indeleble y singular en cada uno de ellos. Dominguet además de un lunar en la punta de la nariz, tiene una extraña mancha en la espalda. Esa mancha es el mapa exacto del pais de Nauru. Los niños de 1968, el futuro de la humanidad, tienen ahora 42 años.


1 comentario:

Nemo dijo...

Es curioso, en mi caso la mancha, justo encima del omoplato izquierdo, tiene la forma de Australia. La descubrí el mismo día en que descubrí a Leon Felipe. Quien nunca estuvo en Australia, pienso, ni se ocupó del fosfato de Nauru, pero de quien parece que no se tienen noticias después de septiembre del año que nos ocupa.

 
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