miércoles, 31 de agosto de 2011

Un nuevo contrato laboral basado en la lógica y la finitud


No vemos por ningún lado en esta nómina la compensación por el tiempo de existencia perdida para siempre

Cosas que Dominguet pensaba hace 13 años

En los contratos actuales, basados en el absurdo, uno vende su fuerza de trabajo o su conocimiento por nada, pero en los contratos del futuro, esto se ajustarán a la realidad y a la lógica.

"¿Cuanto vale tú existencia?" Será la pregunta del empleador. "¿Cuanto vale mi vida?" Será la pregunta que deberá hacerse cada  empleado. En un marco de relaciones laborales donde los empleados vivieran eternamente, los contratos actuales, podrían seguir algo parecido a la lógica. Lamentablemente la realidad es diferente, los empleados mueren. Tienen una existencia limitada, y por lo tanto, el tiempo de vida que se entrega no tiene reflejo alguno en la nómina.  Porque las ocho horas, en el mejor de los casos, que el empleado pierde al vender o malvender su fuerza de trabajo y su conocimiento no incluyen el tiempo de vida malgastado para una firma. Porque el tiempo de vida tirado por la ventana que hemos regalado al empleador, no es recuperable. Se nos fué una parte central de la vida por nada, eso si, nos vendimos para la mera supervivencia o para vacilar en nuestro tiempo, llamémosle libre, aunque bien mirado, si llamamos "tiempo libre" al tiempo transcurrido fuera de nuestro trabajo, solo demuestra que el trabajo dentro de la empresa, no era libre. Aproximadamente doce años completos,  es el tiempo en los que uno no cesa de trabajar a razón de 24 horas al día. ¿Cuanto pagaría usted por vivir doce años más en su esplendor vital e intelectual? Para empezar a arreglar este desaguisado los expertos de "¡Terrible!" proponen la creación de un plus en la nómina llamado "tiempo de existencia perdida".


 
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