martes, 1 de octubre de 2013

Reconstruir la abadía de Theleme



"Haz lo que quieras"

Nos encontramos en la abadía de Thelema y en el frontispicio hay una inscripción que alguien se ha encargado de borrar. 

"Haz lo que quieras". Alguien se llevó esta frase de Theleme. Y Theleme se encuentra en ruinas. Ahora esa misma frase se encuentra en Mandril y se ha convertido en el eslogan de los idiotas. Este "Haz lo que quieras" es en realidad  "Yo quiero ser Botín" Es decir, que el mundo y los hombres se muevan a su antojo; que con simple chasquido de dedos otro hombre le sirva la comida, y con otro chasquido más, otro hombre pilote un avión que le traslade a algún lugar del mundo desconocido. Un chasquido con el que otro hombre se arrastre hasta sus pies. 

Quién poseé "Haz lo que quieras" chasqueará los dedos para evitar cualquier acción colectiva que pretenda transformar la realidad y chasqueará de nuevo los dedos ante un buen montón de periodistas o soldados para sofocar cualquier ansia de vida buena. 

Para apaciguar a los hombres se inventó la lotería, y según se complica la realidad y se degrada, más hombres quieren ser llamados para  hacer lo que quieran. Muchos son los llamados, pero en el reino del chasquido de dedos, mágico, solo se puede pasar de uno en uno, y con un billete de la lotería premiado con quince millones de euros, y siempre a costa de que continuamente otros muchos pierdan su dignidad.

 Sin embargo, es más difícil que uno solo de mis compañeros de fábrica llegue a ser Botín, que entre todos promovamos los cambios precisos para aproximarnos a la vida buena. Es natural que quieran ser Botín, yo les veo todos los días de sus existencia, tratando de llegar a ese nuevo hogar donde hacer lo quieran, pero en vez de pasar por la puerta tratan de hacerlo pasando a través de la pared, y así es imposible. No cesan de darse cabezazos. Tantos golpes en la cabeza al final pasan factura. No solo han envejecido sin conseguir finalmente chasquear los dedos, sino que además se les ha ido formando un coagulo en el cerebro que ya no les permitirá pensar con claridad en lo que les queda de existencia.

 Entonces, si, deberemos reconstruir la abadía de Thelema, me imagino que entre todos. Olvidarnos de la broma pesada de la lotería, y encaramarnos al frontispicio y volver a grabar con una maza y un cincel para permanezca miles de años "Haz lo que quieras". 


 
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