sábado, 1 de marzo de 2014

Apuntes sobre el fracaso

Tuvo éxito al levitar, pero su levitamiento fue un fracaso, al perderse en el espacio


El Tao del Fracaso


Hay muy pocas personas que se dediquen día tras día a estudiar y comprender la naturaleza del fracaso, dos o tres en todo el mundo. Yo, que soy especialista en fracasar quiero compartir con las generaciones venideras mis reflexiones.

Toda mi vida es la historia de un fracaso. Quiero ser claro, el fracaso es la medida de todas las cosas. Por ejemplo, yo quería ser negro y jamás lo he conseguido, sigo siendo blanco, macilento, más bien. Lo extraodinário del asunto, es que el fracaso se comporta dialécticamente, encierra en sí mismo el éxito, de la misma manera que el éxito lleva implícito el fracaso. Al fracasar como negro he tenido éxito, no he sido vendido en el mercado de esclavos, pero he fracasado como juguete sexual. El fracaso y el éxito son dos caras de la misma moneda, lo he denominado El Tao del Fracaso. Hay mucho que escribir sobre el fracaso pero escribiré poco, no vaya aburrirles y fracase,  afecta demasiado a nuestras vidas para que pase desapercibido. Es un tabú; nadie quiere reconocer que es un fracasado y sin embargo todos lo somos. No se nos permite ir por el mundo diciendo la verdad,  que nuestras madres han fracasado como madres. Siempre que pienso en el fracaso como madre, me acuerdo de Felipe Gonzalez o de Aznar.

El fracaso es una tragedia, no podemos escapar de ello, por mucho que corramos el fracaso siempre nos alcanza.  El fracaso es como una sustancia que lo impregna todo, se encuentra por doquier, en todo lo imaginable.  No hay ojo que no vaya a perder vista o quedar ciego, ni órgano vital que no vaya a colapsar, la vida entera es una carrera hacia al fracaso, por más que uno quiera vivir acabará muriendo, a no ser que uno deseé morir, pero llegado el caso, estoy convencido que se reencarnará en cualquier cosa. 

 
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