La creatividad colectiva como medio de inserción social
Durante todos estos dias de actividad imparable los articulitos que Dominguet escribe tanto para "¡Terrible!" como para el poemario "¡Amable!" han sufrido un considerable deterioro
Para sobrevivir a la monotonía de la soledad, del trabajo asalariado o del desamor, el cuerpo y la mente solicitan permiso, y cuando uno se da cuenta, los dedos se han puesto manos a la obra. Cuando de repente el autorcito se encuentra siendo UNO con miles, embarcado en proyectos colectivos vivos y edificantes, cuando los sueños de posibilidad de futuro aparecen cara a cara, y son posibles, es dificultoso escribir. Deja de escribir, de imaginar. La imaginación ya no se encuentra encerrada en su cerebrito frito, sino que está ahí, fuera. Tan solo tiene que abrir la puerta y largarse del piso de protección social.
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